La fertilización in vitro se ha constituido en la única alternativa para solucionar los problemas reproductivos que no se han resuelto con los tratamientos convencionales clínicos y quirúrgicos. Adicionalmente, la FIV, y más aún la inyección intracitoplásmica de espermatozoides (ICSI), es la solución a la gran mayoría de casos de infertilidad en el varón.
La FIV consta de las siguientes etapas: estimulación del ovario con hormonas, extracción de los óvulos, fertilización de los óvulos, cultivo in vitro hasta lograr el desarrollo del embrión, transferencia embrionaria al interior de la cavidad uterina y congelación y descongelación de embriones cuando es necesario.
La estimulación del ovario: nos permite obtener varios óvulos en un mismo ciclo con lo cual, las posibilidades de embarazo aumentan de forma proporcional al número de embriones transferidos. En término generales, el 70% de los óvulos aspirados llegan a ser embriones aptos para la transferencia La estimulación se realiza con unas hormonas llamadas gonadotropinas administradas mediante inyecciones subcutáneas. Se hacen uno o dos controles para valorar la respuesta ovárica, mediante ecografía y una prueba sanguínea para conocer la concentración sanguínea de una hormona llamada estradiol, lo cual nos permite hacer reajustes de las dosis y determinar el día en que deberá realizarse la aspiración de los óvulos. El riesgo de este tratamiento es la probabilidad de que ocurra una respuesta exagerada (hiperestimulación) que con las mejores técnicas de estimulación y mejor calidad de las hormonas se ha reducido al 1%.
1. Aspiración de óvulos: La aspiración se efectúa mediante una punción transvaginal bajo control ecográfico. La duración media de esta intervención es de unos 15 minutos, se realiza bajo anestesia general y la paciente está en condiciones de salir de la clínica luego de 45 minutos. El riesgo de sufrir alguna complicación durante la extracción de óvulos es de 1 por cada 2.500 casos.
2. Fecundación: Una vez obtenidos los óvulos, y luego de someterlos a un proceso de estabilización y de eliminar las células granulosas que lo rodean, se realiza la inseminación con los espermatozoides previamente tratados y capacitados. Hay dos métodos de fecundación del óvulo: el clásico, colocando juntos los óvulos con los espermatozoides previamente tratados y seleccionados; y la inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI).
3. Cultivo del Embrión: Luego de 18 horas de realizada la inseminación se verifica la fecundación por la presencia de los dos pronúcleos. Desde este momento los embriones se mantienen en el medio de cultivo adecuado para su desarrollo. Los embriones permanecen en cultivo tres días. En algunas ocasiones es conveniente prolongar el cultivo de los embriones en el laboratorio hasta el estadio llamado de blastocisto. Para ello utilizamos la técnica del co-cultivo embrionario con células de las trompas uterinas o del endometrio. En estos cultivos los embriones se desarrollan durante 6 días, alcanzando la mayoría de ellos el estadio óptimo para la implantación.
4. Transferencia embrionaria: El momento de la transferencia de los embriones al útero materno se decide en cada caso particular. Dependiendo de las características de los embriones, los embriólogos aconsejan el momento más adecuado entre el tercero y sexto día después de la obtención y fecundación de los óvulos. La transferencia uterina tiene lugar por vía transcervical, no requiere anestesia y es la más común en FIV. Habitualmente transferimos 2 o 3 embriones, para reducir así la incidencia de gestaciones múltiples.
5. Resultados de la FIV: los obtenidos en la Clínica Sandoval, están entre los mejores de Latinoamérica. Dentro de nuestra política de dar una información veraz a nuestros pacientes sobre las tasas de éxito obtenidas, hemos establecido en esta página web una sección en donde se informa los resultados obtenidos en los dos años inmediatamente anteriores. Consideramos esta información esencial para que las parejas con problemas puedan decidirse por un centro u otro. Desde el año 2000 y de forma constante durante los últimos años, nuestras tasas de embarazo alcanzan el 38,07% en el primer intento, siendo superiores en el caso de donación de óvulos. Además, las tasas de éxito con transferencia de embriones congelados están cercanas al 30%.
6. Congelación de embriones: Si no fueron transferidos todos los embriones formados, los restantes son congelados. Ello permite contar con estos embriones cuando sean requeridos por la pareja, sea porque no embarazó la mujer con los frescos o bien cuando desean nuevamente tener un hijo. Las técnicas de congelación son seguras, el riesgo de aborto o de malformaciones del niño es el mismo que el existente cuando se trata de un embarazo logrado por vía natural. Sin haber una diferencia significativa, los embarazos son logrados con más frecuencia cuando se usan embriones frescos. Los embriones pueden permanecer congelados indefinidamente por lo cual, nuestra norma es comprometer a sus padres para que anualmente actualicen su paternidad y su responsabilidad sobre sus embriones que han sido congelados